¿Por qué deberían los cristianos tener en cuenta la creación evolutiva?
Considering evolutionary creation has important benefits for Christians in our relationship with God and with other people, believers and non-believers.
Photo Credit: Mitchell Prins
El intérprete de la ley respondió: “‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente…”
La evolución es un tema desafiante cuando se considera a la luz de la fe bíblica, por lo que a menudo es más fácil ignorarlo o rechazarlo que entablar una discusión significativa sobre el tema. Sin embargo, considerar la creación evolutiva tiene importantes beneficios para los cristianos tanto para la relación que tenemos con el Creador como para las relaciones que tenemos con otras personas, ya sean creyentes o no creyentes.
Primero, los cristianos deberían estudiar la evolución porque, como todas las ciencias naturales, la evolución estudia a su vez la creación de Dios. La creación misma es una revelación que complementa lo que Dios nos ha comunicado a través de las Escrituras y, a través del orden creado, Dios nos muestra cómo y cuándo produjo la vida que podemos ver y estudiar en la actualidad, todo para su honor y gloria. Los patrones regulares de la naturaleza a los que llamamos leyes naturales se fundamentan en la inamovible gobernabilidad de Dios. Por lo tanto, creemos que Dios creó todas las especies y lo hizo de tal manera que en la actualidad podemos describir científicamente el proceso de su creación. De la misma manera que la ley de la gravedad no puede reemplazar a Dios a la hora de explicar la existencia de la ley y los planetas en sí mismos, la evolución no puede reemplazar a Dios como el creador de todas las cosas.

Foto: Los cristianos podemos considerar los muchos ejemplos de la creación que encontramos en el mundo natural como parte de la revelación de la palabra de Dios (foto: Sarah Bodbyl-Roels)
En segundo lugar, considerar la creación evolutiva le ayuda a la iglesia en su misión evangélica, incluido el discipulado de los jóvenes cristianos en su fe. Una actitud antievolucionaria puede dañar a los jóvenes cristianos al presentarles una dicotomía falsa entre seguir la ciencia o aferrarse a la fe. Una encuesta reciente nos mostró que un factor clave de la pérdida de credibilidad que está mermando la iglesia evangélica entre los jóvenes, es la aceptación de los modelos de creación anti-evolutivos que contradicen prácticamente todas las pruebas que encontramos en la naturaleza. De manera similar, una actitud hostil hacia la evolución puede obstaculizar la evangelización de aquellos que están buscando si estos llegaran a la conclusión de que deben rechazar la ciencia evolutiva antes de poder seguir a Cristo. Por otro lado, estudiar la evolución como un proceso ordenado por Dios les ayuda a los cristianos a rechazar el argumento de que la ciencia conduce hacia una cosmovisión atea. Al mostrar que la ciencia de la evolución es únicamente una descripción de los procesos que Dios utilizó para crear la vida en la Tierra y no una cosmovisión en sí misma, los cristianos pueden separar el ateísmo de la ciencia, ya que el ateísmo es una filosofía secular que no tiene nada que ver con el método científico.
Debido a que la cultura actual está saturada de ciencia y tecnología, desde los últimos dispositivos de comunicación hasta los nuevos avances biomédicos y descubrimientos de partículas fundamentales, involucrar la cultura inevitablemente nos conduce a involucrar la ciencia. Dado que la ciencia evolutiva es parte integral de la biología moderna, la iglesia debe lidiar con la evidencia y las implicaciones de la evolución para ser un testigo efectivo dentro del debate público. Los cristianos que estén bien informados en lo que a teología y ciencia se refiere, son piezas fundamentales a la hora de liderar discusiones bioéticas sobre temas como las células madre y el uso de la información del ADN en el cuidado de los fetos no nacidos, los ancianos y los discapacitados. En la actualidad, los cristianos evangélicos pueden demostrarle a todo el mundo que aman la creación ordenada de Dios formando parte de las investigaciones de vanguardia que ocurren continuamente en la ciencia, mientras que al mismo tiempo abogan por la ciencia como una herramienta que nos puede ayudar a todos a proteger a los desamparados, en lugar de usarla para aprovecharnos de ellos.
La ciencia es una manera de amar a Dios con nuestra mente. Cuando buscamos comprender el orden creado a través de la ciencia, estamos dando testimonio del Creador y lo glorificamos a través de nuestro trabajo.



